miércoles, 11 de diciembre de 2013

Diciembre

Las fiestas llegan con altibajos poderosos. Normalmente visitamos a familiares, y, por fin, conseguimos visitar a nuestra familia. Tenemos tanto tiempo libre que trabajamos horas extras para compensar el tiempo perdido. Lo mejor y lo peor de las fiestas gira en torno a las personas con las que nos encontramos y a la presión de llevarse bien con ellas, con la mejor intención de tener paz en la Tierra. Sin embargo, los pequeños gestos de bondad pueden mejorar un día, sólo si somos capaces de permanecer juntos hasta que haya terminado esa gran comida familiar de invierno.
    Nadie es capaz de controlar los pensamientos y sentimientos de los demás, pero podemos dominar nuestras propias expectativas y preocupaciones. Podemos utilizar nuestra propia actitud para influir en aquellos que tenemos más cerca, proyectando un aura de paz y ecuanimidad, y añadiendo pequeños elementos al ambiente, que fomenten la armonía. Una persona que busca esa energía pacífica en ti la puede encontrar si tú la cultivas. Igual que una vela no pierde nada iluminando otra vela, tú puedes transmitir tu estado de ánimo a la otra persona. A menudo pensamos en la guerra como algo distante e impersonal (a menos que lo hayamos experimentado de primera mano), y por eso olvidamos que todo conflicto empieza en casa. Podemos usar un poco de magia para mantener la paz y mejorarla desde dentro.
Para conseguir la paz
Necesitarás lo siguiente:
*Un buen sentido del humor sobre ti mismo.
*Rosa de cuarzo, puedes utilizar sólo una o las que tú quieras.
*Incienso de canela (también puedes quemar canela en polvo encima de carbón, o calentar unas ramitas de canela en agua, encima de la estufa).
    Si tu familia tiene que venir de visita a tu casa, utiliza el material de rituales anteriores para crear un ambiente de paz y convivencia. Basta con tener la canela quemando o vaporizando, y después de bendecir y avivar la rosa de cuarzo, escóndela en diferentes rincones de tu casa o atrévete a usarla como parte de un centro de mesa. Puedes esconder las piedras debajo de los cojines del sofá o detrás de las cortinas (usa un poco de cinta para pegarlas a la barra de la cortina) y también puedes añadir piezas alrededor de un árbol de Navidad o acentuar la decoración de algún rincón.
    Si vienen familiares a tu casa, toma cada piedra y pásala por el humo o el vapor del incienso de canela. Invoca la energía del planeta Venus, junto con su bandera de color verde festivo, y deja que este poder fluya entre la piedra y la canela. Pon la rosa de cuarzo en tu bolsillo. Cuando vayas a las fiestas llévala en cualquier joya o collar que te hagas, o bien escóndela entre la ropa con cinta a doble cara. Permite que la energía de la piedra te ayude a sentirte amable y en paz. Si un miembro de la familia te pellizca, piensa en la piedra, sonríe sin importarte lo que digan los demás, y reacciona desde un lugar donde haya paz.


Calendario de las Brujas de Llewellyn

No hay comentarios:

Publicar un comentario