jueves, 8 de agosto de 2013

PARNASO: La vida feliz de los cansados

Esmeradamente sintonizado con
la canción de un pez
estaba en la cocina
a medio camino de la locura
soñando con la España
de Hemingway.
Hace bochorno, como se suele decir,
no puedo respirar,
he cagado y
he leído las páginas de deportes,
he abierto la nevera,
he visto un trozo de carne
morada
y la he vuelto a dejar
allí.
El lugar en el que encontrar el centro
es en el límite
ese repiqueteo en el cielo
no es más que una cañería
que vibra.
Cosas terribles avanzan por las
paredes; flores de cáncer crecen
en el porche; a mi gato blanco
le arrancaron un ojo
y sólo quedan 7 días
de carreras
de la temporada veraniega.
La bailarina nunca llegó del
Club Normandy
y Jimmy no trajo a la
furcia,
pero hay una postal desde
Arkansas
y un impreso retornable de Food King:
10 días gratis en Hawai,
todo lo que hay que hacer
es rellenarlo
pero no quiero ir a
Hawai
quiero la furcia con ojos de pelícano
ombligo de bronce
y
corazón de marfil.
Saco el trozo de carne
morada,
lo echo a la
sartén.
Entonces suena el teléfono.
Caigo sobre una rodilla
y ruedo bajo
la mesa. Allí me quedo
hasta que deja de sonar.
Después me levanto y
pongo
la radio.
No me extraña que Hemingway fuera
un borracho, ¡maldita España!
yo tampoco puedo
soportarla.
Hace un bochorno
tan grande.
[the happy life of the tired

neatly in tune with
the song of a fish
I stand in the kitchen
halfway to madness
dreaming of Hemingway’s
Spain.
it’s muggy, like they say,
I can’t breathe,
have crapped and
read the sports pages,
opened the refrigerator
looked at a piece of purple
meat,
tossed it back
in.

the place to find the center
is at the edge
that pounding in the sky
is just a water pipe
vibrating.

terrible things inch in the
walls; cancer flowers grow
on the porch; my white cat has
one eye torn
away and there are only 7 days
of racing left in the
summer meet.

the dancer never arrived from the
Club Normandy
and Jimmy didn’t bring the
hooker,
but there’s a postcard from
Arkansas
and a throwaway from Food King:
10 free vacations to Hawaii,
all I got to do is
fill out the form.
but I don’t want to go to
Hawaii.

I want the hooker with the pelican eyes
brass belly-button
and
ivory heart.

I take out the piece of purple
meat
drop it into the
pan.

then the phone rings.

I fall to one knee and roll under the
table. I remain there
until it
stops.

then I get up and
turn on the
radio.
no wonder Hemingway was a
drunk, Spain be damned,
I can’t stand it
either.

it’s so
muggy.]

Charles Bukowski

miércoles, 7 de agosto de 2013

Índice de masculinidad 3-17

(DOCUMENTOS): Informe (Confidencial y a entregar en mano), procedencia: ministerio de la Salud.
________
LABORATORIO DE FISIOLOGÍA
U.E.R. de Medicina de Lyon
Prof. Adj. M. SAUGÈRES

INFORME A LA SEÑORA MINISTRA DE LA SALUD PÚBLICA Y DE LA POBLACIÓN SOBRE LOS EFECTOS FISIOLÓGICOS DEL AZMOTIL

Tras los ensayos que fueron objeto de nuestro precedente informe, continuamos nuestras observaciones sobre los ratones tratados con azmotil. Todavía no se ha manifestado ningún efecto sobre el índice de masculinidad, y ya estamos a la 15ª generación.
    Sin embargo, unas observaciones efectuadas a consecuencia de un incidente fortuito nos llevaron a emitir ciertas reservas sobre la utilización de este producto.
    A causa de una falsa maniobra, una decena de ratones de ambos sexos se encontraron reunidos en una sola jaula. Entonces se pusieron a copular con una frecuencia y un ardor netamente superiores a lo normal, tal y como pudimos verificarlo procediendo a la misma experiencia con ratones no tratados. Hemos realizado ensayos metódicos y ello nos ha permitido demostrar el notable carácter afrodisíaco del azmotil. El hecho había pasado inadvertido hasta ahora, porque los ratones, aislados, sólo eran juntados para el acoplamiento, y se les separaba inmediatamente después.
    En la dosis habitual, el efecto afrodisíaco del azmotil sólo aparece tras un tiempo de exposición de 5 días. Con una concentración diez veces más elevada, produce en los ratones un verdadero frenesí sexual, al cabo de sólo una hora.
    Me parece extremamente importante proceder a una experimentación en el hombre, puesto que la transposición de los resultados de una especie a otra puede estar sujeta a riesgos. Naturalmente, y como lo requiere la tradición médica en caso de experiencias arriesgadas, haré el experimento sobre mí mismo. No dejaré de hacerle conocer los resultados desde el momento en que queden establecidos de forma indiscutible.

                  Profesor adjunto Maurice SAUGÈRES

Recortes de prensa: Le Progrès de Lyon, 17 de julio.

INTENTO DE VIOLACIÓN EN EL
MERCADO PERRACHE
El culpable, detenido infraganti,
todavía no ha sido identificado

Las numerosas personas que ayer por la mañana, hacia las 10, se apresuraban por los pasillos del mercado Perrache fueron súbitamente alertadas por unos gritos que provenían del puesto de charcutería de la señora Garnier. Un hombre, que intentaba violar a la señora Garnier, fue reducido rápidamente por una decena de personas presentes, y luego entregado a la fuerza pública.
    Según nuestras averiguaciones -los testimonios son muchos y concuerdan-, el agresor de la señora Garnier, cuya identidad aún se desconoce, llegó al mercado alrededor de las 9h 45. Era un hombre de unos sesenta años, con el cabello grisáceo, con gafas, y vistiendo con cierta elegancia un traje azul marino con finas rayas blancas. Calzaba zapatos negros impecablemente lustrados.
    Tras haber deambulado durante unos minutos sin llamar particularmente la atención, agarró por el talle a una ama de casa cargada con dos grandes cestos, y a viva voz y de forma inteligible le hizo proposiciones inequívocas. El marido de la dama, que caminaba junto a ella, gratificó de inmediato al insolente personaje propinándole un par de bofetadas que le hicieron volar las gafas. Un poco más tarde, se vuelve a encontrar la pista del desconocido frente a un puesto de frutas y verduras donde, sin duda engañado por su vista deficiente, hacía las mismas proposiciones a un jubilado de ochenta y cinco años que, no sin dificultad, logró escapar a su acoso. Como es natural, alrededor del hombre del traje azul marino se había formado un corro, y, acompañado de una escolta guasona, se presentó ante el puesto de charcutería de la señora Garnier. Allí, tras haber declarado: <<¡Muéstreme sus jamones!>>, saltó por encima del mostrador con una agilidad sorprendente en un hombre de esa edad, le subió las faldas a la señora Garnier hasta el talle, a pesar de los gritos de ésta, la tiró en medio de las salchichas y se dispuso a violarla sin más preámbulo. Sin duda lo hubiera conseguido si los espectadores de la escena, recuperados de su estupor, no se hubiesen precipitado sobre él para reducirlo.
    Fueron avisados los gendarmes y en seguida el loco fue conducido a un furgón celular entre los gritos del gentío, con las manos esposadas, la vestimenta en desorden, y una ristra de salchichas alrededor del cuello. Antes de subir al furgón, encontró el medio de besar en el cuello a uno de los dos gendarmes.
    (Ver en la pág. 6 la narración detallada del caso y las declaraciones de los principales testigos.)

En última página (recuadrado):

ÚLTIMA HORA

El agresor del mercado Perrache ha sido identificado formalmente. Se trata de uno de nuestros más eminentes conciudadanos, el profesor adjunto Maurice Saugères, titular de la cátedra de Fisiología en la U.E.R. de Medicina de Lyon, y miembro de numerosas sociedades científicas. De 65 años de edad, viudo y sin hijos, el profesor Saugères, hasta ahora y según todos los que le conocen, había dado ejemplo de una vida enteramente dedicada al trabajo y la ciencia. Son muchas las conjeturas que se hacen acerca de las causas de la locura pasajera que le ha conducido a comportarse de un modo tan contrario a su carácter y a la dignidad de su profesión. Ha quedado en observación en un hospital psiquiátrico.











J.-P. Andrevon, con François Brugère;
Informe I.M. 3

lunes, 5 de agosto de 2013

Encantamiento para la pesca afortunada


¿Adónde iremos? ¿Deliberaremos en el valle o en la cumbre?
¿Dónde viviremos? ¿En qué tierra más noble que la isla del Ocaso?
¿En qué otra parte andaremos en paz, de un lado a otro, por terreno fértil?
¿Quién sino yo puede llevaros adonde la corriente fluye o cae más clara?
¿O quién, sino yo puede deciros las fases de la luna?
¿Quién sino yo puede traeros el ganado de Tethra desde los lugares recónditos del mar?
¿Quién sino yo puede llevar el ganado de Tethra hacia la costa?
¿Quién puede cambiar las colinas, montañas o promontorios como puedo hacerlo yo?
Soy un poeta hábil que invoca la profecía a ruego de los navegantes.
Los venablos serán esgrimidos para vengar la pérdida de nuestros barcos.
Canto alabanzas, profetizo la victoria.
Al terminar mi poema deseo otras promociones, y las obtendré.


                       Recitado generalmente por un druida tras petición y pago de los pescadores

domingo, 4 de agosto de 2013

ARJÉ: El Ser



Un sólo decir aún como vía
queda: que es. Por esta vía hay signos distintivos
muchos: que lo ente ingénito e imperecedero es;
porque es único, imperturbable y sin fin.
No era alguna vez, ni será, pues ahora es, todo a la vez.
uno solo, compacto. Pues ¿qué nacimiento le buscarás,
cómo, de dónde ha crecido? No te dejo "de lo no ente"
decir ni inteligir, pues ni decible ni inteligible
es que no es. ¿Y qué necesidad lo habría impelido
después, o entes, si empezó de la nada, a llegar a ser?

Y así o el todo ser es necesario o no [ser].
Ni jamás de lo no ente permitirá la fuerza de la persuasión
que llegue a ser algo junto a él. Por lo cual ni llegar a ser
ni dejar de ser permitió Dike, soltando cadenas
sino que las retiene. La decisión sobre esto consiste en lo siguiente:
es o no es. Pero ya está decidido, como [es] necesidad,
que una [de las vías] es impensable, sin nombre (porque no es verdadero
camino), en cambio, la otra es y es genuina.
¿Cómo podrían después dejar de ser los entes? ¿Cómo llegaría a ser?
Si llegó a ser, no es, ni tampoco si va a ser alguna vez.
Y así se extingue la génesis e ignota [es] la ruina.
Ni tampoco es divisible, porque es entero igual.
Ni es algo más por aquí, que le impediría ser compacto,
ni menos, pues está enteramente pleno de lo ente.
Y así es entero compacto. Pues lo ente confina con lo ente.
Pero inmóvil en los límites de ingentes vínculos
es, sin principio, sin cesación, pues génesis y ruina
muy lejos fueron apartados; expulsólos la firmeza verdadera.
El mismo en lo mismo permaneciendo en sí mismo yace,
y así firmemente ahí mismo queda. Pues la poderosa Ananke
Lo retiene en vínculos del límite, que lo cierra en torno:
por lo cual, es divina disposición que lo ente no es inconsumado,
porque no es indigente; en cambio, si fuera lo no ente, de todo carecería.
Lo mismo es el inteligir y aquello  por lo cual el inteligir es.
Pues no sin lo ente, del que depende, una vez expresado,
encontrarás el inteligir. Pues nada es ni será
fuera de los entes; puesto que Moira lo ató
a ser entero e inmóvil. Y así todo será nombre
cuando los mortales establecieron, confiando ser verdadero:
llegar a ser y dejar de ser, ser y no [ser],
y cambiar de lugar y variar el color esplendente.
Pero por ser límite extremo, es perfecto
de todas partes, semejante a la masa de bien redonda esfera,
equilibrado del centro a todas partes. Pues nada mayor
ni nada menor puede ser por aquí y por allí,
pues ni lo no ente es, que pudiera impedirle alcanzar
la igualdad, ni lo ente, para que fuese de ente
más aquí y menos allí, pues todo entero es incólume.
Y siendo por todas parte a sí mismo igual, comparece igualmente en sus límites.
Con esto termino para ti el logos fiable y el pensar
en torno a la verdad; desde aquí los pareceres mortales
aprende, escuchando el orden engañoso de mis palabras. 

Parménides; Poema del Ser (Fragmento).

viernes, 2 de agosto de 2013

El nirvana y el átomo (1ª parte)

Veinticinco siglos atrás, un hombre estaba sentado bajo un árbol Bo, en Gaya, y decía: <<Hasta que haya adquirido la Sabiduría me quedaré sentado bajo este árbol.>> Permaneció a la sombra del Bo, en el valle del Ganges, durante cuarenta y nueve días. En el curso de sus meditaciones, resolvió el misterio del Bien y del Mal, de la Vida y del Tiempo. Como las ramas del árbol Bo, sus pensamientos se extendieron hasta abrazar el Cosmos. Así llegó a ser el Iluminado: el Buda.
    Entonces dijo: <<Creo que el mundo existirá eternamente. No tendrá nunca fin. Y lo que no tiene fin no tiene principio. Nadie creó el Mundo. El Mundo ha sido siempre.>>
    Si el Universo no ha existido desde toda la eternidad, se plantea una pregunta: ¿qué había antes? San Agustín, estudiando este problema, se preguntó: <<¿Qué hacía Dios antes de la Creación?>> A esta pregunta se han dado razonables respuestas, teológicas y filosóficas; pero la más divertida es la que sugiere que Dios, antes de empezar su obra, construía un infierno para los curiosos que plantean preguntas estúpidas.
    La teoría del Big-Bang según la cual el origen del Universo sería un solo átomo, sugiere un principio del Tiempo. En el campo opuesto, la tesis del Steady State ofrece el cuadro de un nacimiento y de una destrucción eternas. Esas dos teorías pueden ser parangonadas por el concepto de una pulsación metagaláxica sin principio ni fin.
    Tanto si se encuentra como si no alguien en la tierra para dar cuerda a un reloj dentro de mil millones de años, el Tiempo, considerado como una dimensión, no dejará por ello de existir. Aun cuando nuestro planeta quedara reducido a un polvo cósmico, en el antiguo Egipto, en las islas tropicales de Oceanía y en las nieves del Himalaya, quedaría la impronta de la vida en el ancho camino del Tiempo.
    El agua de lluvia caída durante el año 1750 puede ser evaluada según los círculos concéntricos inscritos en la albura de los árboles. Con el test del carbono-14 es posible determinar la edad del sarcófago de un faraón. Examinando antiguas arcillas se puede precisar la orientación que habría tomado la aguja de una brújula, quince mil años atrás.
    Por medio de un termómetro del Tiempo, el sabio es capaz de descubrir la duración de la existencia de un molusco que habría vivido hace ciento cincuenta millones de años, y la temperatura del agua del mar en aquella lejana época.
    <<Todo existe, y ni un suspiro, una sonrisa, una lágrima o un cabello, ni la menor partícula de polvo, nada de todo eso puede desaparecer>>, escribió William Blake.
    La Naturaleza ha tomado nota de todo lo que ha ocurrido. Si se admite la teoría filosófica de Teilhard de Chardin sobre <<el átomo consciente>>, esta afirmación es completamente aceptable. El concepto no es nuevo: en la India, la esencia de la materia es llamada Akasha o Prakriti.
    A partir de Francis Bacon, los eruditos de Europa han abandonado una Metafísica dudosa en favor de la Física. Una edad de la Ciencia y de la Tecnología fue creada para nuestra felicidad y nuestra desdicha. Luego, en el siglo XX, y de modo inesperado, se ha manifestado una tendencia al retorno hacia la Metafísica. El Tiempo Absoluto de Newton ha cedido el lugar al Tiempo Relativo de Einstein. El átomo esférico, pasado de moda, estimado tan sólido como un grano de arena, se convierte en un sistema de ondas y de cargas sobreimpuestas.
    Entonces, para colmo de horrores, se descubrió que la materia era un espacio vacío puntuado de trazas de electricidad: los electrones. Y como si esta revelación no fuese todavía suficiente, se acometió contra el muro que separaba lo animado de lo inanimado, y éste empezó a desmoronarse. <<La materia ha sido desmaterializada>>, proclamó el profesor N. R. Hanson.
(...)


                                                                                   Andrew Tomas; La barrera del Tiempo